domingo, 9 de noviembre de 2014

Roque Cinchado

¡¡Buenas a todos locos de los pixeles!!

Ya he vuelto de mis vacaciones en Tenerife y como no podía ser de otra forma, vuelvo con unas cuantas tomas nocturnas de la isla.

El día comenzaba temprano, un buen desayuno al más puro estilo inglés (por no desentonar, ay que estábamos rodeados de ingleses, alemanes, rusos...) y al coche!!. Nos dirigíamos al parque natural del Teide, más concretamente a coger el teleférico que asciende por una de sus laderas, pero eso ya os lo contaré en otro momento... o no, ya veremos jejeje!

El caso es que por el día la zona estaba masificada, coches parados en las cunetas, autobuses con millones de turistas (como nosotros pero con más morro) parando en cualquier sitio a hacer fotos y pasándose un poquito por el forro las indicaciones de los guías y los propios guardas del parque.

Yo como siempre iba a mi bola pensando en los encuadres que quería hacer por la noche, como dicen los que venían conmigo "tú eres nocturno hasta de día", pero la cosa es que si vas a un sitio que no conoces y no preparas un poquito el asunto, lo más posible es que vuelvas a casa con poco material... pero más o menos tenía claro lo que quería hacer y la cosa fue rápida, sólo quedaba disfrutar del resto del día y esperar a la oscuridad de la noche.

Después de una siesta y una copiosa cena (también de escuchar a los compañeros que estaba trastornado por no ir a dormir y esas cosas que nos dicen a los nocturnos), revisé la mochila una vez más y nos fuimos a buscar el coche, digo fuimos ya que mi novia venía conmigo, como muchas otras veces, la gusta la noche y sobre todo un buen cielo estrellado.

Al contrario que por la mañana, la zona estaba desierta y nunca mejor dicho. Es impresionante la tranquilidad que se respiraba a esas horas sin coches, sin gente sacando la foto de rigor por mero trámite...
 Nada más llegar a la zona del parador del Teide aparcamos el coche y nos pusimos a mirar el cielo (con alguna nube) como tontos, aún con luna al 100% dando luz, se veían un montón de estrellas y constelaciones (Orión brillando como nunca antes había visto) después de unos 5 minutos allí plantados era hora de montar los trastos y ponerse al lío.


El roque Cinchado.

Se encuentra en el interior del parque natural del Teide, a unos 2.100 metros sobre el nivel del mar. Es una formación de origen volcánico y pertenece a una alineación de grandes formaciones rocosas, restos de la antigua cumbre de la isla, conocidas como "Roques de García".

El roque es bastante diferente a los que le rodean y se considera un monumento natural distintivo en la isla. Ésta se formó por sucesivas capas de material volcánico y tiene unos 27 metros de altura.


 Después de ver esta primera toma y acordarme de unos buenos consejos de unos buenos amigos nocturnos, decidí entrar en el encuadre con una linterna para dar escala al Roque y que se pueda ver lo grande que es realmente...



Canon Eos 7D
Tokina 11-16
f/4
ISO 200
60"
WB 5450k
Luz de luna al 100%
Maglite 3D sin reflector.


Y como siempre, aquí os dejo todos los enlaces a mis redes sociales.
Un saludo y nos vemos en la noche!!!





1 comentarios:

  1. Mejor la segunda con la referencia humana, ese paisaje por la noche es brutal

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